Mis fragmentos favoritos, de aquella época en que lo leí, por allá del año 2011.
- Vivan pues, y sean dichosos, hijos queridos de mi corazon, y no olviden nunca que hasta el día en que dios se digne a descifrar el porvenir al hombre, toda la sabiduría humana estará resumida en dos palabras: ¡Confiar y esperar!
- ¿Cómo es que, siendo tan inteligentes los niños, sean tan estúpidos la mayor parte de los hombres? Debe ser fruto de la educación.
- Los males tienen dos remedios: el tiempo y el silencio.
- No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor
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